Una lección de equilibrio y composición
A pesar de haber comenzado como una asignación académica hace algunos años, este proyecto mantiene un lugar muy especial en mi memoria creativa. La premisa era construir una escultura cinética o estructura móvil donde las piezas suspendidas interactuaran entre sí mediante contrapesos y tensiones geométricas sutiles.
Traducir esa interacción física a un entorno tridimensional permitió experimentar con el espacio negativo, la gravedad aparente y la forma en que la luz acaricia superficies curvas y reflectantes. El resultado es un estudio contemplativo sobre el movimiento suspendido, donde cada elemento encuentra su propio centro de reposo.


